sábado, 24 de noviembre de 2012

como cuidar de una perra embarazada y de los cachorros

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Cómo bañar a una perra embarazada


Cuando nuestra perra está embarazada, debemos mantener la rutina del baño. Sin embargo, para no perjudicar su estado de salud ni el de los cachorros, es necesario tener una serie deprecauciones cuando la bañemos:
Según los expertos, durante el embarazo, el animal necesitará un baño al mes si tiene el pelo largo y cada dos o tres meses si lo tiene corto. No es conveniente, sin embargo, bañarla en la recta final del embarazo, ya que ello crea un estrés en el animal que puede provocarle unaborto.

Para introducirla en la bañera, deberemos cogerla por debajo de la cola y por el pecho, evitando en todo momento ejercer presión en el abdomen y meteremos en el agua suavemente, echándole agua sobre el cuerpo hasta que todo el pelo esté mojado.
Debemos elegir el tipo de champú adecuado para nuestro perro, pero nunca usar champús que contengan productos antiparasitarios, ya que estas substancias son absorbidas por la piel y pueden perjudicar a los futuros cachorros. En algunos casos, el contacto con estos champús puede provocar abortos espontáneos en las perras gestantes.
Como siempre, echaremos un poco de champú en la mano y lo aplicaremos por todo el cuerpo. Debemos evitar el área de los genitales, ya que de no hacerlo nuestra perra puede contraer infección por hongos. Mientras la aplicamos el champú o la aclaramos, no debemos en ningún momento presionar ni frotar con fuerza el vientre, para no dañar a los cachorros.
Para sacarla de la bañera, pondremos una toalla en el suelo y cogeremos al animal de la misma forma que lo hicimos para introducirla. Cuando sequemos la zona del vientre, lo haremos frotando muy suavemente de lado a lado hasta que la zona esté completamente seca.

Alimentación de las perras durante la gestación y la lactancia


Cuando nuestra perra está embarazada, debemos prestarle una serie de cuidados especiales para que se encuentre bien tanto durante la gestación como después durante la lactancia de los cachorros. Uno de los aspectos a los que debemos prestar especial atención es a su alimentación.
Durante los primeros dos tercios del periodo de gestación, unas 5 o 6 semanas, no necesitan grandes cambios en la alimentación que ha venido siguiendo hasta entonces, ya que los fetos no crecen mucho en las primeras semanas.

Sin embargo, en las últimas tres semanas es cuando realmente crecen, por lo que deberemos aumentar semanalmente la ración de alimento que le proporcionamos en un 15%, de forma que, cuando llegue el momento del parto, hayamos aumentado la ración en un 50% o un 60% con respecto a su ración normal. De este modo podrá hacer frente, sin problemas, al final de la gestación y al parto.
Después del parto, cuando va a dar de mamar a sus cachorros, necesitará también mucha energía, por lo que puede ser necesario darla más cantidad de alimento incluso que durante la gestación, pudiendo llegar a tomar una ración que sea casi cuatro veces mayor que la habitual. Eso sí, para determinar la ración exacta lo mejor es consultar con un veterinario, ya que dependiendo del tamaño y la edad de nuestra perra las necesidades pueden variar.
Es muy importante, mientras está dando de mamar a los cachorros que nos aseguremos de que siempre tiene agua abundante a su disposición, ya que necesitará beber mucho más de lo habitual porque una gran parte del agua ingerida se destinará a la elaboración de la leche.
Si habitualmente le damos pienso para comer, deberemos cambiar su alimentación durante el periodo de lactancia, para lo cual lo mejor es prepararle comidas que le resulten muy apetitosas y que sean fáciles de digerir distribuidas a lo largo del día.

Cómo cuidar a una perra embarazada

Si tu perra se ha quedado embarazada y tú nunca te has enfrentado a una situación así, no te preocupes. En primer lugar, debes saber que los embarazos caninos suelen durar unos 58 díasy que es normal que no notes ningún síntoma hasta pasadas un par de semanas.
En cuanto sepas que tu mascota está preñada, debes empezar a ser especialmente cuidadoso, los paseos serán suaves y sin nada de ejercicio excesivo o movimientos violentos y, si es posible, sácala por lugares alejados del centro de la ciudad y de la contaminación de los coches.
Notarás que tu perra come más de lo habitual, es completamente normal, sobre todo a partir de la tercera semana. El veterinario te recomendará que enriquezcas la dieta de tu mascota conhuevo crudo cada dos o tres días. Esta cantidad varía según el tamaño y raza de tu perra si, por ejemplo, si tienes una Yorkshire o una Chihuahua, puedes sustituir el huevo crudo por huevo de codorniz.
Sólo cuando ha pasado un mes o incluso 40 días, es cuando se ven los síntomas más evidentes, el vientre se hincha y también las mamas de la perra. En ese momento, pasada la quinta semana, se recomienda administrar calcio, fósforo y vitaminas a la perra embarazada, siempre bajo supervisión del veterinario, que es quien debe decidir las cantidades adecuadas. No administres tú estos aporte vitamínicos, muchas veces excederse es peor.
También notarás que tu perra mucha sed, más cuanto más se acerca el parto. Preocúpate de llenarle el bebedero constantemente.
Cuando se acerque la fecha del parto verás que tu perra empieza a buscar sitios tranquilos y apartados para dar a luz. Es entonces cuando deberás prepararte tú (al igual que tu mascota) para el parto y el cuidado de los futuros cachorros.

Sintomas de embarazo en perros IV


Otro de los síntomas claros que nos indican que nuestra perra está embarazada, es sin duda el aumento de peso progresivo, debido a que poco a poco van creciendo los cachorros. Este aumento de peso no siempre lo notamos, sobre todo en perras que no presentan una variación visiblemente y es algo que no es fácil detectar en todos los casos.
Habitualmente ese aumento de peso lo notamos en la zona de la barriga, que poco a poco va creciendo. Es fácil relacionar este aumento de barriga con alguna relación que tuvo nuestra perra, incluso con otros síntomas que nos hagan sospechar que nuestra perra pueda estar esperando cachorros, que es una de las noticias más felices para ella.
Si tienes serias sospechas que tu perra está embarazada, entonces la visita alveterinario puede ser más que recomendable, para que pueda alimentarla de manera adecuada a su estado y puedas ofrecerle otros cuidados que una perra embarazadanecesita y que son muy importantes para que su salud se mantenga en buen estado, al igual que sus cachorros.



Es difícil predecir el momento de parto, sobre todo si no sabemos la fecha exacta de la cruza. Generalmente la gestación dura 63 días, con un rango de 54 a 66 días. Todo esto es muy relativo, pero si la hembra sobrepasa los 67 días de gestación es bueno prevenir y consultar un médico veterinario.
Hacia la última semana de gestación se pueden advertir los cachorros y sus movimientos, sobre todo cuando la madre está echada sobre uno de sus costados. Para entonces ya debemos disponer de un lugar cómodo y cálido para que ella de a luz a su camada.

La Preparación
A pesar de que muchas perras se las arreglan solas en el momento del parto, es aconsejable vigilar que todo vaya bien en el momento del parto, para prestar su ayuda en caso necesario. Al momento del parto es bueno estar preparado y tener unas tijeras esterilizadas, esto se puede llevar a cabo colocándolas durante 30 mins. en alcohol. Puede ser muy útil una toalla. Procura tener a la mano el teléfono de tu médico veterinario para poder recurrir a sus servicios dentro o fuera de su horario habitual.
Sí la madre no elimina la membrana del cachorro el criador debe hacerlo rápidamente. El cordón umbilical puede ser pinzado o anudado, para luego cortarlo con 3 cm de longitud.
Se deben contar las placentas, 1 por cachorro, generalmente la madre se la come al nacer el crío. En caso que no salgan todas las placentas, o que la perra presente fiebre post parto, debe consultar a su médico.
La perra gestante comenzará a prepararse para el parto alrededor de los 3 a 7 días antes de que éste inicie. La hembra busca el lugar adecuado para dar a luz a sus cachorros. Lo más adecuado es proporcionarle una caja o canasta con ropa vieja para que la acomode a su gusto. Algunas perras que están demasiado consentidas, elegirán la cama de sus propietarios para dar a luz, ya que es ahí donde se sienten más tranquilas.
Se recomiendan generalmente las cajas de parto, esta caja deberá tener bordes de 10 centímetros de alto aprox., para que los cachorros no puedan escapar o caerse; o una casa a la que se le pueda levantar el techo para manejarlos. La cama puede estar compuesta por papeles picados, trapos viejos o aserrín, aunque este último es incomodo sobre todo en razas de pelo largo, ya que el aserrín se pega, enreda y ensucia el pelo, y la viruta de madera aunque es una excelente cama para perros de más de 2 meses y de pelo corto, no es recomendable, ya que corta las almohadillas de los bebés, y las fibras de la madera pueden ser ingeridas por estos. Lo mejor al momento del parto, según mi experiencia es el papel periódico cortado en tiras, que puede ser cambiado a medida que nacen los cachorros. Luego se puede poner una cama de esponja, que este cubierta por una manta que se debe cambiar a diario.
Una de las principales causas de muerte de los cachorros recién nacidos es la pérdida de calor después del nacimiento; si no se cuenta con calefacción en el lugar donde está la perra con sus cachorros, debe prepararse una caja o un cajón con mantas y cubrirla durante la noche. Para este fin son muy útiles los focos infrarrojos, la temperatura ideal al momento de parto es de unos 30º a 35º C; no debemos olvidar que los cachorros aun no han desarrollado su sistema termorregulador y un clima frío puede matarlos.
El Momento del Parto
Los primeros signos de parto son:
-La hembra hace nido, aunque esto puede suceder 1 a 2 semanas antes.
-La vulva aumenta de tamaño, y elimina una secreción transparente y cristalina.
-Rechazo del alimento, aunque no siempre sucede.

La última semana la hembra puede tener una baja en la temperatura rectal de 38ºC a 37.5ºC esto puede advertirse en la mañana o al anochecer. Pero 48 a 24 horas del parto la temperatura baja a 37ºC, este es el signo más certero de un parto inminente.

Las contracciones indican que el trabajo de parto ha comenzado, estas se pueden visualizar fácilmente. Generalmente los cachorros nacen sin problemas, con intervalos de 2 horas, aunque en ca
madas grandes pueden ser pocos minutos. En este caso hay que ayudar a la madre a eliminar la membrana que los cubre, rompiéndola en la zona de la nariz, para dar lugar a la respiración.

Cuando se presenta un cachorro de pie, generalmente no hay problemas, pero en caso de que la cabeza quede atrapada en el canal de parto, se puede esperar a que se presente la siguiente contracción y ayudar a que salga manipulando al cachorro con 2 o 3 dedos (no olvidar ponerse guantes estériles). En estos casos es bueno avisarle al médico veterinario que el parto se presentará, para disponer de su ayuda rápidamente.

En la primera fase, la perra ya ha buscado un lugar tranquilo, se muestra inquieta e inapetente, al mismo tiempo que su respiración es superficial la temperatura corporal baja a 37º C y se lame la vulva a menudo. Esta fase dura algunas horas y en ella se produce la dilatación cervical. No debes interferir si las cosas siguen su curso natural.

El período de parto normal oscila entre doce a veinticuatro horas, y en algunos casos, principalmente si son primerizas, el tiempo se puede prolongar hasta treinta y seis horas.
La perra debe parir en su propio ambiente; si se intenta albergarla en un ambiente extraño la hembra no se calmará, los nacimientos se retrasarán y la camada entera puede perderse.

El parto se inicia con Los primeros esfuerzos de la perra en sus contracciones para expulsar al primer cachorro, que ya está situado en el ''canal del parto". Antes de que pasen las dos horas posteriores a la primera contracción, nacerá el primer cachorro. En caso contrario AVISA DE INMEDIATO AL VETERINARIO. Los cachorros suelen nacer con todas sus bolsas membranosas. Se trata de la placenta, que es de un color verdoso. Normalmente no verá este color hasta después de que el cachorro haya nacido.

En algunos casos, la bolsa se rompe durante el parto, y la placenta —que está unida al cachorro por el cordón umbilical— sigue al cachorro. A veces nacen dos o tres cachorros hasta que aparecen las placentas. Trata de controlar que haya tantas placentas como cachorros, pero deja que la perra se coma alguna si quiere hacerlo; ello es bastante normal y ayuda a la hembra. La perra quitará las placentas a sus cachorros desgarrándolas con sus dientes y cortando el cordón umbilical. Ayúdala sólo si parece que descuida a algún cachorro. A continuación, límpialo vigorosamente con una toallita caliente hasta que chille con fuerza, PERO SOLO SI ELLA NO PARECE OCUPARSE DE ESTO.

No dejes que secoma todas las placentas, limita a dos el número máximo, ya que un exceso podría producir constipación o algún otro problema intestinal serio.Entre un nacimiento y otro suele haber unos 20 minutos de descanso. Si la perra hace esfuerzos durante dos horas sin que nazca ningún cachorro AVISE AL VETERINARIO. Los cachorros sanos y vivaces, querrán mamar casi inmediatamente, y buscarán el olor de la madre y de la camada. Si nota que algún cachorro intenta alejarse de la madre y no acepta mamar es que las cosas no marchan bien. Lo ideal será que un especialista se ocupe, pero hasta que llegue se puede incentivar al cachorro frotándolo vigorosamente con una toalla caliente y quitar todos los restos de liquido que pueda haber en sus fosas nasales. Tenga en cuenta que en los primeros días de su vida, no son capaces de regular su propia temperatura, y Ud. deberá asegurarse de que estén en el ambiente cálido que la perra les proporciona. Es una buena idea que el veterinario haga un examen postnatal.

La Lactancia
El período de la lactancia dura de 6 a 8 semanas. El destete se deberá iniciar hacia la 4º semana ofreciendo a los cachorros alimento sólido. Así también permitiremos que la madre no sufra tanto desgaste.
Es recomendable que la hembra se alimente durante esta etapa con un alimento para cachorros; el consumo de alimento por parte de la madre será bastante más elevado que en cualquier otra etapa de su vida. Además, necesita más energía para produdir leche suficiente para toda la camada.

Algunos consejos
Entre un cachorro y otro se le puede ofrecer a la madre algún liquido para beber, como leche tibia con azúcar.
Es bueno que el parto sea presenciado, generalmente las perras se sienten más tranquilas cuando están acompañadas de sus amos (sin tumultos).

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ahora unas fotos del tema de arriba:









ahora ya con sus crias:









bueno aca recien nacidos:








como se cuidan los cachorros recien nacidos:
Tras el parto de la perra, es recomendable comprobar el estado de salud de los pequeños cachorros. Es importante asegurarnos de que no tienen ningún problema, sino que están sanos y fuertes. Uno de los indicadores más fiables sobre el correcto desarrollo del perro recién nacido es su peso, que tiene que ser acorde a su edad y raza. Para asegurarnos de que es así, se debe pesar a los cachorros a diario, para comprobar que duplican su peso entre el séptimo y el décimo día de vida.

Humedad de la habitación de los cachorros

Las hembras, en general, son capaces de cuidar de su prole sin problemas. Si tienen suficiente leche y se les provee de un lugar de descanso apropiado, con una humedad y temperatura adecuadas, lo más probable es que las tres primeras semanas de vida de los cachorros, que son las más delicadas, transcurran con normalidad y sin problemas.

El alojamiento de la hembra y su manada debe tener una humedad del 55%
Para que el alojamiento de la madre y los cachorros sea adecuado y confortable, sobre todo, hay que tener en cuenta que la humedad de la habitación oscile entre un 55% y un 65%. De esta manera, los neonatos no se deshidratarán. Sin embargo, el porcentaje de agua en el aire tampoco debe ser muy elevado porque, entonces, habrá riesgo de que los pequeños contraigan enfermedades provocadas por los hongos, que crecen en ambientes muy húmedos y cálidos.

La importancia de la temperatura para los neonatos

El cachorro no tiembla hasta las tres semanas de vida, por lo que tampoco sabe protegerse del frío
Los perros recién nacidos no tienen desarrollados los mecanismos de defensa corporales que les permitirían mantener una temperatura adecuada. Cuando tienen frío no tiemblan, hasta que han superado las tres semanas de edad. Por ello, es fundamental ayudarles a que mantengan una temperatura corporal adecuada. La primera semana de vida, esta ha de oscilar entre 30ºC y 32ºC. En la segunda semana, la temperatura se puede reducir hasta los 26ºC o 28 ºC y, a partir de la tercera semana, son adecuados los 22ºC.

Si la temperatura ambiental es demasiado baja, se produce hipotermia en los cachorros, que se traduce en la falta de actividad del perro -o de movimiento-, por lo que no podrá mamar y puede morir si no se remedia a tiempo.

Alimento suplementario para el pequeño perro

La producción de leche de la madre comienza a disminuir cuando ha transcurrido un mes desde el nacimiento de los cachorros. Para entonces, sin embargo, las necesidades alimenticias de los pequeños perros siguen en progresión. Por ello, es recomendable aportarles alimento extra de manera paulatina a partir de la tercera semana de edad.

En el mercado se venden papillas, pero otra opción es utilizar el pienso específico para cachorros, al que se puede añadir agua para que adquiera textura de papilla. La ventaja de esta alternativa es que, cuando llegue el momento de separarse de la madre, alrededor de las siete semanas de vida, el cachorro estará muy bien adaptado a su nuevo alimento.

Otro aspecto destacado es que, tanto la madre como los cachorros, tienen que desparasitarse con cierta frecuencia. También se debe comenzar con el calendario de vacunaciones para garantizar la salud de los animales. Quien mejor nos puede asesorar sobre ambos aspectos es el veterinario, que aconsejará a la vez sobre la alimentación más adecuada tanto para la hembra que acaba de parir, como para los cachorros.

Desarrollo emocional de los cachorros

El período más importante para que el cachorro aprenda a ser sociable es el comprendido entre las tres y las doce primeras semanas de vida. Es entonces cuando el perro aprende más sobre situaciones nuevas. Según Manuel Lázaro, veterinario de la clínica Mirasierra de Madrid, "es importante acariciar a los cachorros a partir de los 15 días de vida, cuando abren los ojos, porque estos contactos físicos, unidos a nuestra voz y otros sonidos que no sean estridentes, ayudan al cachorro a adaptarse a su nuevo entorno".

Una correcta sociabilización ayuda al perro a relacionarse con las personas y otros animales
Una correcta sociabilización le ayudará a controlarse cuando muerda a la hembra y hermanos mientras juega, para no hacerles daño, y le facilitará no tener miedo a los sonidos o a relacionarse con personas y otros animales. Las experiencias que el cachorro no viva, serán más difíciles de asimilar y aceptar cuando sea adulto. Un ejemplo: si no se relaciona con personas u otros perros, lo más probable es que, cuando pasen unos años, se muestre agresivo con sus congéneres, además de tímido y miedoso con las personas.

Junto con las vivencias con humanos y animales, el cachorro será un perro más equilibrado y mejor sociabilizado si está con su madre y hermanos, como mínimo, hasta las ocho semanas de edad. De ellos aprenderá las normas para relacionarse con otros congéneres: cómo jugar, cómo acatar la jerarquía de la manada o cómo comunicarse. Estas cuestiones le serán de vital utilidad para desenvolverse con soltura entre las personas.

Seis consejos para cuidar al cachorro
1. Revisar el estado general de los cachorros cuando nacen para detectar posibles malformaciones o problemas de salud.
2. Cuidar el alojamiento de la madre y los cachorros, sobre todo, con respecto a la temperatura y humedad ambientales.
3. Pesar a diario a los neonatos para comprobar que aumentan de peso.
4. A partir de la tercera semana de edad, los pequeños perros necesitan un aporte suplementario de alimento.
5. Mantener al cachorro con su madre y hermanos hasta las siete semanas de vida, para que aprenda las pautas de comportamiento adecuadas.
6. Sociabilizar bien al cachorro incluye la relación con personas y otros animales, así como la experimentación de vivencias distintas.

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